Monitoreo de la biodiversidad

La biodiversidad es, por su naturaleza, no un elemento constante sino dinámico de los ecosistemas, cambiando su composición, estructuras y propiedades funcionales en respuesta a una amplia variedad de fuerzas externas e internas. Durante las escalas de tiempo evolutivas, la biodiversidad es incluso cambiando sus entidades básicas, es decir, las especies y otros niveles taxonómicos y habilidades funcionales Durante las escalas de tiempo más cortas, los grupos de taxones y especies existentes son alterados y controlados por una amplia variedad de factores ambientales abióticos y bióticos. En la dirección opuesta, la biodiversidad altera los parámetros ambientales, debido a las propiedades funcionales de los organismos.

Recientemente, dentro del contexto del cambio ambiental global provocado por el hombre, las tasas de “El cambio de la biodiversidad” se ha alcanzado una dimensión mucho más allá de los procesos naturales. Los cambios resultantes dentro de la biosfera tienen fuertes efectos sobre las funciones del ecosistema y sobre el uso humano de la biodiversidad. Teniendo en cuenta la dimensión global de un hecho humano «Reconstrucción» de la biosfera, la suma de estos cambios obviamente tiene un serio impacto en el sistema de soporte vital.

Durante los últimos milenios y siglos, las actividades humanas en nuestro planeta se desarrollaron a un intensidad y dimensión que, mientras tanto, pueden describirse como una reconstrucción completa de la biosfera de la tierra. La influencia humana en todos los ecosistemas existentes causa un rápido cambios en la biodiversidad, incluida la extinción de linajes filogenéticos, la invasión de taxones exóticos e incluso la propagación de construcciones artificiales manipuladas genéticamente organismos (OMG) o parte de su genoma.
Muchos de estos cambios no son neutrales en sus consecuencias funcionales. Algunos son beneficiosos, otros tienen un impacto negativo en las funciones del ecosistema, en otros organismos y en bienes y servicios, consumidos por humanos. Considerando la dimensión del cambio, se alteran muchos elementos importantes de nuestro sistema de soporte vital y las consecuencias de todos estos cambios, a veces desencadenando cascadas de cambios interrelacionados compartimentos, no son predecibles.

En este contexto, la conservación y gestión de la biodiversidad ganó una nueva dimensión de importancia y, por lo tanto, también el monitoreo de la biodiversidad es mucho mayor relevancia para la biodiversidad y para el desarrollo sostenible.

Por lo tanto, dentro del contexto de los programas internacionales de investigación que se ocupan de cambio ambiental, monitoreo del cambio de biodiversidad ganado adicional importancia. El cambio ya no se ve como un fenómeno local o como un desarrollo lento tendencia. Por el contrario: es probable que mecanismos de retroalimentación complejos y repentinos y las transiciones irreversibles de los sistemas biológicos de un estado a otro deben ser esperado además de cambios lentos dentro de estos sistemas.

Con la creciente conciencia de tales cambios ambientales globales, los datos de monitoreo son
necesarios para una variedad de objetivos, que incluyen:

  • Comprender el papel y el impacto de los conductores y causas del cambio,
  • Para poder analizar procesos y mecanismos de cambio,
  • Sentar las bases para modelar y predecir cambios futuros, etc.

Dentro de una «Estrategia definida de mediciones adecuadas y de transformación de los resultados”, las actividades de monitoreo estructurado pueden desempeñar un papel importante para la planificación de la gestión sostenible y el desarrollo. La pregunta abierta es qué estrategias y técnicas para el monitoreo de la biodiversidad son más adecuadas para analizar el cambio ambiental global de la biodiversidad en un contexto de desarrollo sostenible de las sociedades humanas.

Sin embargo, la justificación básica del monitoreo siguió siendo la misma, ya que era entendido tradicionalmente: para monitorear un proceso o un sistema dinámico (origen: del latín «Monere» = «recordar», «advertir»; «Monitor» = «recordatorio», «supervisor») significa observar o medir los parámetros relevantes que describen el cambio de un sistema adecuadamente. Normalmente, la actividad se definirá en un marco de planificación estratégica y tendrá un propósito: se basará en una hipótesis sobre los controladores y mecanismos de cambio, que necesitan ser probados, o objetivos definidos, que nuevamente requieren una actividad de monitoreo como herramienta de control que mida el progreso a lo largo del camino hacia la meta prevista.

Los resultados del monitoreo también pueden ser de relevancia directa para la formulación de políticas. Especialmente si la medición de un estado actual en relación con un punto de partida, un umbral o si los objetivos definidos son de interés, la discusión a menudo está dominada por la definición de un (o un conjunto de varios) indicadores.

Este enfoque es discutido en detalle por R. Scholes en Búsqueda de indicadores para evaluaciones de biodiversidad. Sin embargo, además del uso de monitoreando la transformación directa en políticas y toma de decisiones, existe una vasta de interés científico en el monitoreo, también. En el contexto de los programas de investigación sobre global cambio ambiental y con respecto a los esfuerzos políticos para definir factibles enfoques hacia la conservación y el desarrollo sostenible de la biodiversidad, la definición de sistemas de monitoreo adecuados es de gran importancia y constituye uno de los focos del proyecto central bioDISCOVERY con el programa DIVERSITAS.

Especialmente la decisión política tomada en la Cumbre Mundial sobre Sostenibilidad Desarrollo (WSSD) en Johannesburgo en 2002 y dentro de la UNCBD, para «lograr 2010 una reducción significativa de la tasa actual de pérdida de biodiversidad a nivel mundial, nivel regional y nacional como contribución al alivio de la pobreza y al beneficio de toda la vida en la tierra «ha estimulado la discusión sobre medidas adecuadas (comparar Buscar para Indicadores para Evaluaciones de Biodiversidad) y en sistemas de observación. Simultáneamente, el interés en los sistemas de observación en otros campos de interés, tiene estimuló la formación del Sistema Global de Sistemas de Observación de la Tierra (GEOSS).

En este contexto más amplio, el monitoreo de la biodiversidad forma solo uno de los muchos elementos dentro de un sistema de observación integrado.

Para Panamá se han definido a través del Ministerio de Ambiente una serie de proyectos que han venido dando información valiosa para conocer el registro o monitoreo de la biodiversidad en algunas áreas protegidas como son las siguientes AP:

  • Bosque Protector Palo Seco Bocas del Toro (A)
  • Humedal de Importancia Internacional San San Pond Sank Bocas del Toro (B)
  • Parque Nacional Cerro Hoya o Los Tres Cerros Los Santos-Veraguas (C)
  • Parque Nacional General de División Omar Torrijos Herrera Coclé (D)
  • Parque Nacional Volcán Barú Chiriquí (E).
  • Parque Internacional La Amistad Chiriquí-Bocas del Toro (F).
  • Reserva Forestal Fortuna Chiriquí (G).
  • Parque Nacional Altos de Campana (H).

Al desarrollar un monitoreo debemos tener en claro los siguientes componentes:

  1. Quiénes son los responsables y todos los participantes del proyecto.
  2. Cuál es el objetivo del trabajo.
  3. Dónde y cómo se realizarán los muestreos en el campo. Esto debe estar relacionado al tipo de análisis que se hará con los datos obtenidos. Muchos proyectos fracasan porque la persona que registra los datos en el campo no sabe para qué lo hace, quien analiza los datos en la computadora nunca salió al campo y el que interpreta los resultados es un empleado que no conoce el campo ni sabe manejar una computadora. Los proyectos deben planearse en conjunto, donde cada uno conozca para qué lo hace y discuta con los otros cómo analizar los datos y el alcance que tienen los resultados obtenidos.
  4. El material necesario para el trabajo de campo y el análisis de los datos.
  5. Cuánto cuesta la ejecución del proyecto. Aquí hay que tomar en cuenta el tiempo, el esfuerzo y el presupuesto financiero para su desarrollo. Varios proyectos se quedan en el registro de los datos y ya no tienen dinero para el análisis ni la publicación de la información.

En los monitoreos de biodiversidad generalmente se registran dos cosas: las especies observadas y cuántos individuos de cada especie se encontraron. En algunos casos, cuando es necesario, también se identifican los individuos marcándolos o reconociéndolos por señas particulares y se clasifican según sean hembras o machos, jóvenes o adultos

De igual forma es importante mencionar cuales son los convenios y acuerdos en que Panamá esta participando y cual sería el rol que nuestro país y las entidades de gobierno deben participar bajo el compromiso firmado y dentro de estas podemos mencionar las Metas de Aichí.

Metas de Aichi:

En la 10ª reunión de la Conferencia de las Partes (COP10) realizada en la cumbre de Nagoya, se crearon las metas de Aichí sobre la Diversidad Biológica 2011-2020.

Las Metas de Aichi conforman un conjunto de 20 metas agrupadas en torno a cinco Objetivos Estratégicos, que deberían alcanzar los países firmantes rumbo al año 2020. México hacia el cumplimiento de las metas y el gobierno se ha comprometido a presentar resultados sustanciales a fin de año.

 

Objetivo estratégico A:

Abordar las causas subyacentes de la pérdida de la diversidad biológica mediante la incorporación de la diversidad biológica en todo el gobierno y la sociedad.

Meta 1

Para 2020, a más tardar, las personas tendrán conciencia del valor de la diversidad biológica y de los pasos que pueden dar para su conservación y utilización sostenible.

Meta 2

Para 2020, a más tardar, los valores de la diversidad biológica habrán sido integrados en las estrategias y procesos de planificación de desarrollo y de reducción de la pobreza nacionales y locales y se estarán integrando en los sistemas nacionales de contabilidad, según proceda, y de presentación de informes.

Meta 3

Para 2020, a más tardar, se habrán eliminado, eliminado gradualmente o reformado los incentivos, incluidos los subsidios, perjudiciales para la diversidad biológica, a fin de reducir al mínimo o evitar los impactos negativos, y se habrán desarrollado y aplicado incentivos positivos para la conservación y utilización sostenible de la diversidad biológica, de conformidad y en armonía con el Convenio y otras obligaciones internacionales pertinentes, tomando en cuenta las condiciones socioeconómicas nacionales.

Meta 4

Para 2020, a más tardar, los gobiernos, empresas e interesados directos de todos los niveles habrán adoptado medidas o habrán puesto en marcha planes para lograr la sostenibilidad en la producción y el consumo y habrán mantenido los impactos del uso de los recursos nacionales dentro de límites ecológicos seguros.

Objetivo estratégico B:

Reducir las presiones directas sobre la diversidad biológica y promover la utilización sostenible

Meta 5

Para 2020, se habrá reducido por lo menos a la mitad y, donde resulte factible, se habrá reducido hasta un valor cercano a cero, el ritmo de pérdida de todos los hábitats naturales, incluidos los bosques, y se habrá reducido de manera significativa la degradación y fragmentación.

Meta 6

Para 2020, todas las reservas de peces e invertebrados y plantas acuáticas se gestionarán y cultivarán de manera sostenible, lícita y aplicando enfoques basados en los ecosistemas, de manera tal que se evite la pesca excesiva, se hayan establecido planes y medidas de recuperación para todas las especies agotadas, las actividades pesqueras no tengan impactos perjudiciales importantes en las especies amenazadas y en los ecosistemas vulnerables, y el impacto de la actividad pesquera en las reservas, especies y ecosistemas se encuentren dentro de límites ecológicos seguros.

Meta 7

Para 2020, las zonas destinadas a agricultura, acuicultura y silvicultura se gestionarán de manera sostenible, garantizándose la conservación de la diversidad biológica.

Meta 8

Para 2020, se habrá llevado la contaminación, incluida aquella producida por exceso de nutrientes, a niveles que no resulten perjudiciales para el funcionamiento de los ecosistemas y para la diversidad biológica.

Meta 9

Para 2020, se habrán identificado y priorizado las especies exóticas invasoras y vías de introducción, se habrán controlado o erradicado las especies prioritarias, y se habrán establecido medidas para gestionar las vías de introducción a fin de evitar su introducción y establecimiento.

Meta 10

Para 2015, se habrán reducido al mínimo las múltiples presiones antropógenas sobre los arrecifes de coral y otros ecosistemas vulnerables afectados por el cambio climático o la acidificación de los océanos, a fin de mantener su integridad y funcionamiento.

Objetivo estratégico C:

Mejorar la situación de la diversidad biológica salvaguardando los ecosistemas, las especies y la diversidad genética

Meta 11

Para 2020, al menos el 17% de las zonas terrestres y de las aguas interiores y el 10% de las zonas marinas y costeras, especialmente las que revisten particular importancia para la diversidad biológica y los servicios de los ecosistemas, se habrán conservado por medio de sistemas de áreas protegidas administrados de manera eficaz y equitativa, ecológicamente representativos y bien conectados, y de otras medidas de conservación eficaces basadas en áreas, y estas estarán integradas a los paisajes terrestres y marinos más amplios.

Meta 12

Para 2020, se habrá evitado la extinción de especies amenazadas identificadas y se habrá mejorado y sostenido su estado de conservación, especialmente el de las especies en mayor disminución.

Meta 13

Para 2020, se habrá mantenido la diversidad genética de las especies vegetales cultivadas y de los animales de granja y domesticados y de las especies silvestres emparentadas, incluidas otras especies de valor socioeconómico y cultural, y se habrán desarrollado y puesto en práctica estrategias para reducir al mínimo la erosión genética y para salvaguardar su diversidad genética.

Objetivo estratégico D:

Aumentar los beneficios de los servicios de la diversidad biológica y los ecosistemas para todos

Meta 14

Para 2020, se habrán restaurado y salvaguardado los ecosistemas que proporcionan servicios esenciales, incluidos servicios relacionados con el agua, y que contribuyen a la salud, los medios de vida y el bienestar, tomando en cuenta las necesidades de las mujeres, las comunidades indígenas y locales y las personas pobres y vulnerables.

Meta 15

Para 2020, se habrá incrementado la capacidad de recuperación de los ecosistemas y la contribución de la diversidad biológica a las reservas de carbono, mediante la conservación y la restauración, incluida la restauración de por lo menos el 15% de los ecosistemas degradados, contribuyendo así a la mitigación del cambio climático y a la adaptación a este, así como a la lucha contra la desertificación.

Meta 16

Para 2015, el Protocolo de Nagoya sobre Acceso a los recursos genéticos y participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de su utilización estará en vigor y en funcionamiento, conforme a la legislación nacional.

Objetivo estratégico E:

Mejorar la aplicación a través de la planificación participativa, la gestión de los conocimientos y la creación de capacidad

Meta 17

Para 2015, cada Parte habrá elaborado, adoptado como un instrumento de política, y comenzado a poner en práctica una estrategia y un plan de acción nacionales en materia de diversidad biológica eficaces, participativos y actualizados.

Meta 18

Para 2020, se respetarán los conocimientos, las innovaciones y las prácticas tradicionales de las comunidades indígenas y locales pertinentes para la conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica, así como su uso consuetudinario de los recursos biológicos. Este respeto estará sujeto a la legislación nacional y a las obligaciones internacionales pertinentes y se integrará plenamente y estará reflejado en la aplicación del Convenio a través de la participación plena y efectiva de las comunidades indígenas y locales en todos los niveles pertinentes.

Meta 19

Para 2020, se habrá avanzado en los conocimientos, la base científica y las tecnologías relativas a la diversidad biológica, sus valores y funcionamiento, su estado y tendencias y las consecuencias de su pérdida, y tales conocimientos y tecnologías serán ampliamente compartidos, transferidos y aplicados.

Meta 20

Para 2020, a más tardar, debería aumentar de manera sustancial, en relación con los niveles actuales, la movilización de recursos financieros para aplicar de manera efectiva el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020, provenientes de todas las fuentes y conforme al proceso refundido y convenido en la Estrategia para la movilización de recursos. Esta meta estará sujeta a cambios según las evaluaciones de recursos necesarios que las Partes hayan llevado a cabo y presentado en sus informes.